Más SANAS, más RÁPIDAS y con MENOS INGREDIENTES. Estas ALBONDIGAS se hacen sin necesidad de FREIRLAS

Más SANAS, más RÁPIDAS y con MENOS INGREDIENTES. Estas ALBONDIGAS se hacen sin necesidad de FREIRLAS

Si no freímos las albóndigas, ganamos 3 cosas: Son más rápidas de hacer, llevan menos ingredientes... ... y ¡son más sanas! ¡A ver quién da mas! Hola receteros y receteras y bienvenidos a "Que Viva la Cocina" Soy Gorka Barredo, y la receta de hoy ya te la imaginas, ¡vamos a ello! Comenzamos poniendo en un bol, carne picada. Mitad de cerdo, mitad de ternera, para que quede más jugosa. Agregamos, además un huevo. El huevo le va a dar a nuestras albóndigas una textura muy cremosa. Y si cremosidad es lo que buscamos, ¡miga de pan remojada en leche! La mojamos bien, la escurrimos el exceso y la añadimos. Ingrediente indispensable en cualquier albóndiga que se precie. Vamos a añadir también como media cucharadita de comino molido. Este ingrediente lleva las albóndigas a otro nivel. ¡Pruébalo! Una cucharada de pan rallado. Este ingrediente es muy de abuela. Aún no existe sobre la faz de la tierra, abuela que no eche pan rallado a las albóndigas. Le añadimos una pizca de sal. Y sobre todo, una de pimienta negra recién molida. Que hablando de llevar a otro nivel, pues esta especia lleva otro nivel a todo. ¡Seguimos! Agregamos un puñadito de ajo picado. Y otro de perejil picado. Hasta aquí como unas albóndigas normales y corrientes, hemos echado más o menos, los mismo ingredientes que añadiríamos a unas albóndigas convencionales. De momento, vamos a mezclar todos los ingredientes para que se integren bien entre sí. Y cuando se hayan integrado, formamos las albóndigas. Cogemos un pellizquito de la masa, y le damos forma de pelotita. Del tamaño de una pelota de pin-pon más o menos. No nos emocionemos en este paso, que nos conocemos, y por aquello de querer acabar antes, formemos aquí pelotas de baloncesto. ¡Que sean pequeñitas, por favor! ¡Seguimos! Una vez que hayamos preparado las albóndigas, vamos a preparar una salsa. En una cazuela, vamos a poner aceite a calentar a fuego suave, y cuando esté caliente, vamos a añadir unos dientes de ajo más, que estén bien picados. Agregamos además también una cebolla también bien picada. Le ponemos otra pequeña pizquita de sal, y el ingrediente que lleva a otro nivel a todo, pimienta negra recién molida. Vamos a mezclar todos estos ingredientes mientras dejamos que se cocinen durante alrededor de unos... ...10 minutos, más o menos. Pasado este tiempo, con la cebolla ya bien blandita, vamos a agregar tomate triturado. La verdad es que podríamos hacer la típica salsa española, esa que tiene un montón de cebolla. Y también de aceite. Pero si estamos hablando, que vamos a hacer unas albóndigas sin fritura, Pues yo creo que no tiene mucho sentido liarnos aquí a añadir aceite. Así que por eso hacemos esta de tomate. Pero bueno, que tu en casa hagas la que te de la gana. Una vez que hayamos añadido el tomate, lo mezclamos y lo tapamos. Vamos a dejar que se cocine aquí durante otro 15 minutos más. ¡A fuego suave! Pasado ese tiempo, el tomate estará ya más que cocinado, habrá reducido ligeramente, y ahora ¡seguimos! Vamos a añadir una cucharada de salsa de soja, si, lo que oyes, salsa de soja. ¡Pruébalo que este ingrediente también lleva a otro nivel esta salsa! Como seguramente, va a quedar muy densa, vamos a añadir algo de caldo de carne. Así le damos mas sabor y de paso, licuamos la salsa. Y ahora, lo mezclamos todo. Para que estos nuevos ingredientes se integren con el tomate. Y a continuación es cuando viene el truquillo. En vez de pasar las albóndigas por harina, freírlas después, retirarlas... ¡y la de Dios! Lo que vamos a hacer, va a ser añadirlas aquí directamente. Tal y como estaban antes, cuando les habíamos dado forma. Las vamos a ir añadiendo una a una dentro de la salsa. Y una vez que las tengamos todas dentro, Le damos un pequeño meneo a la cazuela para que las albóndigas se impregnen bien de la salsa. Como ya te estarás imaginando, Lo que vamos a hacer va a ser cocinar las albóndigas dentro de la salsa, ¡tal cual! Las dejamos durante alrededor de 20 minutos, y pasado ese tiempo, tendremos algo como ésto. Una salsa muy melosa, y unas albóndigas deliciosas. Venga, si te gustan, por favor, ¡dedito arriba! No te pierdas ninguna receta, suscribiéndote al canal. Ya sea en Facebook, en YouTube o donde sea o mejor aún en todos lados... ¡Y Que Viva la Cocina!