ALBÓNDIGAS EN SALSA DE TOMATE | Sin freír y llenas de sabor

ALBÓNDIGAS EN SALSA DE TOMATE | Sin freír y llenas de sabor

Las albóndigas son, probablemente, uno delos guisos más populares y más ricos que podamos hacer, además de que suelen gustara todo el mundo. En el vídeo dedicado a Martin Scorsese yavimos esta receta de las famosas albóndigas que aparecen en la película “Uno de losnuestros”. La receta viene detallada en el libro Italoamericanos,un pequeño recetario con los platos tradicionales de origen siciliano que preparaban tanto laabuela como la madre de Scorsese. Empezamos preparando la salsa pues las albóndigasse cocinarán en ella. En una cacerola baja echamos un chorrito deaceite de oliva virgen extra. Sofreímos los 3 ajos bien picados hasta queestén ligeramente dorados. A continuación, incorporamos una cebollabien picada y salamos ligeramente. Removemos y dejamos cocinar hasta que la cebollaesté tierna. Mientras tanto picamos un puñado de perejilfresco y unas hojas de albahaca, la cantidad dependerá de vuestro gusto, pero una o doscucharadas soperas de cada uno será suficiente. Una vez que la cebolla está dorada incorporamos170 g de tomate concentrado y 800 g de tomate triturado. También incorporamos 1 patata pelada y doszanahorias peladas. Esta verdura después la retiraremos, simplementese usa para controlar la acidez del tomate y el espesor. Echamos 170 ml de agua, la albahaca y perejilpicados y mezclamos bien. Echamos media cucharadita de pimentón dulce,salamos al gusto y removemos. Tapamos y dejamos cocinar a fuego bajo durante1 hora. Mientras tanto preparamos nuestras albóndigas. Empezamos cortando en cubos pequeños 60 gde pan del día anterior. Si no tenéis pan del día anterior podéisecharle pan de molde o incluso pan rallado. Echamos el pan en un bol y cubrimos con 200ml de leche. La leche remojará el pan y lo reblandecerápara que se integre perfectamente con la carne. Dejamos reposar unos 10 minutos. En otro bol cascamos un par de huevos y losbatimos. Picamos un puñado de perejil y albahaca frescay la incorporamos al huevo batido, mezclamos. Añadimos entre 40 y 60 g de parmesano rallado,esta es una de las diferencias más importantes con respecto a nuestras albóndigas tradicionales. Y he de reconocer que es todo un acierto. Mezclamos. Salpimentamos la carne, yo tengo 300 g decarne picada de cerdo y 300 g de carne picada de ternera. Incorporamos la carne a la mezcla de huevo,añadimos 1 cucharadita de ajo en polvo y mezclamos bien. Incorporamos el pan que teníamos en remojo. Llega el momento de meter las manos bien limpiaspara integrar como es debido todos los ingredientes. Enharinamos la superficie donde vayamos adejar las albóndigas para evitar que se nos peguen y les damos forma. Nos mojamos las manos en agua tibia y cogemosuna porción generosa de carne. La volteamos con las manos y ya tenemos nuestraprimera albóndiga. Yo las voy a hacer de un tamaño grande taly como hacen en la película, pero podéis hacerlas del tamaño que queráis. Lo importante es que todas sean mas o menosiguales para que se cocinen por igual. Este es el aspecto que tiene que tener lasalsa, ya bastante reducida, entre una hora y una hora y media a fuego bajo será lo quetardará en ponerse así. Metemos todas las albóndigas para que secocinen en la propia salsa. Las vamos a dejar en total 30 minutos. Otra diferencia con las nuestras, que normalmentese doran antes de acabarse en la salsa. Pasados 15 minutos les damos la vuelta paraque se hagan por el otro lado. Tapamos y dejamos 15 minutos más. Ya las tenemos. Retiramos la patata y las zanahorias, quepodríamos utilizar para hacer un puré, por ejemplo. ¡Mirad qué maravilla. Servimos en un plato hondo para que cada unose sirva en la mesa, las podéis comer inmediatamente o hacerlas de un día para otro. Esta salsa está más buena que las propiasalbóndigas, así que sed generosos al servirla. Espolvoreamos un poco de parmesano ralladojusto antes de servir y decoramos con una hoja de albahaca. Ya solo nos queda coger un buen trozo de pany mojar en la salsa como si no hubiera un mañana. Un hurra por la madre que parió a Scorsese. Nos vemos en la próxima receta... ¡No faltéis!