5 consejos para redactar mejor tus textos

5 consejos para redactar mejor tus textos

Hola, queridos hablantes, soy Alberto Bustos. Nunca se había escrito tanto como se escribehoy. Y nunca había habido tantos ojos que estuvieranpendientes de lo que escribimos. Vivimos en una sociedad en la que es imposiblesalir adelante sin escribir. Unos escriben informes, otros escriben artículos,otros en las redes sociales, otros escriben mensajes en los móviles, pero el caso esque todo el mundo está escribiendo a todas horas. Es algo que nunca había pasado en la historiade la humanidad. Yo te voy a dar cinco consejos que te vana servir para subir un escalón automáticamente en la calidad y en la efectividad de tu redacción. ¡Vamos con ellos! ¡Uno! Sé breve. Si puedes expresarlo en tres párrafos, nolo estires hasta llegar a cinco. Si puedes despacharlo en dos oraciones, note empeñes en que sean cuatro. Si basta con una palabra, no me obligues aleer dos. Y si puedes embutirlo en palabras breves,concisas, pues no empieces a rebuscar las más largas y complicadas que hay en el diccionario. La atención del lector es el bien más preciadoy escaso que existe. No te lo vamos a regalar para que tú te dediquesa divagar. Si tu texto se alarga, ¡pódalo! Si tus párrafos se estiran como el chicle,¡córtalos! Si a tus oraciones no se les ve el final,¡pártelas! Y si acumulas palabras de siete leguas, cámbialaspor sinónimos breves y certeros. Mira, por ejemplo, si puedes decir “hoy”,evita “contemporáneamente”. Si basta con “influir”, manda a paseoa “influenciar”. Si quieres decir “el mal tiempo”, queno se te ocurra poner “las inclemencias de la climatología”. Que tus palabras, que tus escritos esténcargados de significado. Que sean como una sandía de esas que pesan,de las que son dulces y jugosas cuando las abrimos. Lo que no conviene es que tus escritos seancomo paja. La paja tiene mucho aire y poca sustancia. ¡La paja, para las cabras! ¡No la queremos! El único peligro que hay que evitar aquíes el estilo telegráfico. Pero puestos a pasarse, más vale que seapor el lado de la brevedad que por el de la verborrea. ¡Dos! Sé sencillo. Nada de estructuras retorcidas, nada de girosrebuscados. Hay que evitar las palabras rimbombantes. Vamos a buscar siempre el vocabulario quees de uso común, pero sin caer tampoco en lo vulgar: las palabras que podría entenderuna persona de cultura media sin necesidad de acudir al diccionario. El poeta Antonio Machado, el grandísimo AntonioMachado, lo tenía claro. Mira, Antonio Machado decía lo siguiente:“Los eventos consuetudinarios que acontecen en la rúa”... Si esto lo queremos expresar en buen españoly con buen estilo, se convierte en “Lo que pasa en la calle”. Eso lo tiene en una obra muy recomendableque es el “Juan de Mairena”. Bueno, y sobre todo, una cosa fundamental,muy importante: si no sabes lo que significa una palabra, si no sabes lo que significauna expresión, no la digas. Ve antes a buscarla al diccionario y te evitarássoltar alguna que otra tontería. Por cierto, una pista: las expresiones quesuenan muy importantes suelen ser incorrectas. La mayoría de las veces, te impresionan porqueno son de uso general y no son de uso general porque no se deben usar. Pero cuando se escribe con sencillez y naturalidad,que es a lo que vamos, es lo que tenemos que buscar, ahí sí que es difícil meter la pata,fíjate. Es más, llegado el caso de que metamos lapata, hasta los errores van a ser más disculpables. ¡Tres! Sé claro. Si no se entiende, no sirve. La claridad se consigue con el orden, no seconsigue amontonando palabras, amontonando oraciones, amontonando ahí todo lo que senos va viniendo a la cabeza. Primero hay que poner una idea, después otray, cuando haya terminado esa, entonces viene la siguiente. Tú asegúrate de que mientras las colocasasí, bien colocaditas, además, de que la primera sea la más importante. Te voy a poner un ejemplo, un ejemplo de loque quiero decir. Fíjate en esta oración: “Es un líderque, incluso en los momentos más críticos, cuando todos le abandonaban, supo, por encimade todo, creer en sus ideales”. Esto tiene ideas anidadas. Es una oración compleja, con muchas nocionesincrustadas unas dentro de otras. Lo que hay que hacer aquí es romper esto,romper esta oración. Hay que sacar esas ideas de ahí. Hay que liberarlas. Vamos a ponerlas sueltas, una detrás de otray bien ordenaditas y vas a ver cómo se entiende todo mucho mejor. La oración anterior se convierte en lo siguente:“Es un líder que supo creer en sus ideales por encima de todo”. ¡Punto! “Lo hizo incluso en los momentos más críticos”,¡coma!, “cuando todos le abandonaban”. Bueno, esto es un avance, pero además, laclaridad se consigue seleccionando un vocabulario que se entienda con facilidad. Esto es algo de lo que acabamos de hablar. Otro ejemplo, te voy a poner otro ejemplo…Yo podría utilizar en este vídeo el adjetivo “abstruso”... “abstruso”, que suenafantástico, fíjate: “abstruso”. Se me llena la boca de “abstruso”, pero¿de qué me sirve? ¿De qué me sirve usar esa palabra si quienesme están viendo no se van a enterar de que eso significa “difícil de entender”? Y luego también es fundamental para ser clarossaber utilizar sabiamente los signos de puntuación. No es lo mismo “Vamos a comer, niños”que esto otro: “Vamos a comer niños… ja, ja, ja”. Bueno, bromas aparte: aquí la coma lo cambiatodo. La claridad también se consigue leyéndolenuestro texto a alguien para comprobar si se entiende o si necesitamos mejorar. Tú fíjate… ¡lo que da de sí la claridad! Es que es básica, la claridad es fundamentalen cualquier escrito... ¡Cuatro! Cuatro, cuarto consejo… Sé preciso. Y para esto, lo primero es que tú tengasclaro qué es lo que quieres decir. No podrás afinar mucho en la redacción si eltexto se cae por la base, que es el contenido, las ideas que queremos expresar. Una vez que tengamos esto solucionado, quelo tengamos bien fijado, es cuando podemos empezar a plantearnos unas cuantas clavesque te doy. ¡Primera clave!: Que todas tus oracionesadmitan una interpretación y solamente una interpretación. De lo contrario, es que algo ha fallado. Mira esta oración: “La primera ministraafirmó que no dimitiría, como le pedían muchos miembros de su partido”. Sí, muy bien, pero ¿qué es lo que le pedíanlos miembros del partido? ¿Que dimitiera o que afirmara que no pensabadimitir? Esta oración te la dejo para que tú la repasesy busques ahí una forma más acertada de expresar lo uno y lo otro. ¡Segunda clave! La segunda de nuestras claves: que todas laspalabras signifiquen lo que tú crees que significan. Y ahí tu amigo es el diccionario. Busca todas las palabras que te hagan dudar,pero también unas cuantas de las que tienes claras, que ahí es precisamente donde sesuelen esconder los errores. Otra clave más, la tercera: utiliza un vocabularioespecífico. Lo que tenemos que intentar siempre es escribirsobre petunias, no sobre flores; construir viviendas, no conformarnos con hacer viviendas;que los cuervos graznen… En tus textos, los cuervos van a graznar. No nos vamos a conformar con que griten ocon que chillen. ¡Y cinco! Quinto consejo: revisa, revisa, revisa, revisa. No des nunca un texto por terminado sin releerloantes. Me da igual que sea un tuit, un correo electrónico,un artículo para un blog o tu tesis doctoral. Antes de enviarlo, hay que repasarlo. Tú lo tienes que releer. Está claro que tú tienes que releer tustextos, pero tampoco te olvides de que cuatro ojos ven más que dos. Muchas veces va a ser imprescindible la opiniónde otra persona. Y cuanto más criterio tenga esa persona,más valdrá esa opinión. Bueno, podría pasarme aquí toda la tardedando consejos, pero te aseguro que si aplicas estos cinco, la diferencia se va a notar inmediatamente. Suscríbete a este canal para seguir aprendiendosobre redacción. ¡Hasta pronto!